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martes, 22 de noviembre de 2011

Post misceláneo 10

Bien. La cosa está así. Estaba un día acordándome de que tengo blog, lo que mas precisamente siginifica: estaba leyendo el blog de mi novia y recordé que tengo uno propio. En fin, de lo más relevante que ha pasado desde mi última entrada han sido varios buenos conciertos -de los cuales quería escribir pero nunca encontré el tiempo o el ánimo -un par de libros, unos cuantos croquis y unos ligamentos fracturados.

Son insospechadas las trampas que nos tiende el subconsciente, francamente nunca pensé que un mecanismo trabajando en stealth mode en mi cerebro -tengo confirmación de 2 fuentes -fuera responsable de que contra toda probabilidad -bueno, no tanta - al caminar descalzo en mi casa, sorrajara mi dedo chiquito del pie contra un muro, desfasando mis falanges y estirando hasta el punto de ruptura sus respectivos ligamentos.

Sí, bueno; ya me parecía haber escuchado un ¡snap! [parecido al de un lápiz al romperse] al momento de la colisión. Ahí van tres semanas con férula y muletas. Y un mes de introspectiva reflexión.

Por lo pronto un croquis al respecto. Quería agregar una imagen de la radiografía, pero al escanearla no se ve lo importante. Y otro croquis que quería poner aquí desde septiembre; creo que ahora es el momento.



sábado, 19 de abril de 2008

El regreso de la policía Karma, o de cómo calcular el coseno de un panqué.

Y sí. Fui con mi hermana a una tiendita local por víveres, y compramos un panquecito que se veía delicioso (además de otras cosas) y estaba yo burlándome de lo ridículo que es calcular el costo de una venta con una calculadora científica:

Rattenjunge: "Mira, le va a sacar el coseno al panqué"

y que llega la policía Karma por mí, y el aparentemente-delicioso panquecito se precipitó hacia el suelo en una delicada parábola digna de la ley de Murphy y al chocar contra el suelo hizo:

¡THUD!

Mujer de mostrador: " ay! se me cayó, podrías tomar otro panqué?"
Mi hermana: "Ya-no-hay-era-el-último"
Rattenjunge: "ggrrrrrrr"


PD. No deje de leer el post anterior

sábado, 1 de septiembre de 2007

sopa de sesos

No tengo idea de qué contarles, (nótese la esperanza implícita en el plural) ¿no les resulta difícil enfrentarse (por así decirlo) a la página en blanco?. Supongo que uno nomás viene a divagar. Así que sólo pasaba por aquí.
-¿Y luego que?
-Y luego, nada, matando tiempo oyendo música y pretendiendo escrbir, (la revolución tecnológica sólo nos ahorra mamotretos); pensando en miles de cosas sin hacer absolutamente nada; posponiendo cada vez más la cita médica, únicamente recordada por lo que parecen ser manchas borrosas; posponiendo cada vez más y más trabajo que se acumula y a uno le es indiferente..
-¿Y que hay de mañana?
-¿mañana?, nada tampoco, ni pasado, ni el día que le sigue, ni el que le sigue, ni el que le sigue; Dijera 'F': misma mierda, diferente día, es el mismo ciclo una y otra vez.
-pasa entonces, que no hay ánimos de nada, ¿no pasa a veces que se tiene sueño pero no puede dormir? Es como cuando uno quiere hacer tantas cosas pero es sumamente fácil olvidarse de ellas.

Diantres!,pienso entonces que ni divagar se puede estos días. Así que a manera de respuesta a crónicas anecdótico-pamboleras-'románticas'´, lo más notable de los últimos días:
Un taxista que por breves instantes suelta el volante (a media avenida) para emular mediante cierto movimiento de brazos a Cuauhtémoc Blanco, y así expresarle su preferencia por cierto equipo a 3 pasajeros indiferentes, a unos cuantos minutos de sonar su claxon para llamar la atención de cierta voluptuosa chica que camina por la misma avenida. Surrealismo mis polainas.

Fin de este malviaje

miércoles, 15 de agosto de 2007

de sardinas y otros animales.

Volviendo de la escuela, (sí, al igual que muchos de ustedes tuve que volver) en un horrible (oh! cuánto!) metro en hora pico, estaba yo venciendo los efectos de la hacinación contando. Sí, contando.
Andaría yo por ahí del novecientos y algo, cuando al llegar el convoy a la estación Eugenia, se abren las puertas dejando ver a un grupo de unos 6 extranjeros que miraron el tren con cara de espanto; siendo estas personas de tez obscura, no faltaron los políticamente incorrectísimos que entre susurros, perfectamente audibles por la calidad de sardina en la que viajábamos, decían algo así como "ay, mira, unos negros".
Con desagrado, pensaba yo, que cómo era posible que estas personas los vieran como animalitos en jaula, únicamente por no estar al tanto de nuestra cotidianeidad y mostrar un perfectamente comprensible asombro ante la hora pico.
Suena la alarma, se cierran las puertas, y el tren avanza; desde mi perspectiva, los rostros del andén se alejan y al ver el resto del andén, vacío, vino a mí la ironía; que vengativamente me susurró diciendo: "Mira cómo estamos, de seguro ellos piensan que nosotros somos los animalitos en jaula".
Reprimiendo una sonrisa, pues qué clase de psicótico (o masoquista, como apuntase Quino) sonríe en semejantes condiciones, seguí contando.
Por ahí de Hidalgo perdí la cuenta cerca del dosmil cuatrocientos.....

sábado, 16 de junio de 2007

GRRRRR!

Una de las cosas más incómodas e ineficientes en esta vida es el transporte público. Y el non plus ultra son los microbuses. (Inserte imagen mental de Grinch en la escena donde sostiene un directorio telefónico).
*¡¡¡LOS ODIO!!!*
Así, categóricamente. Yo sé que para muchas personas el microbús es el pan-nuestro-decadadía; pero verán que habitando yo en el centro histérico (otro día hablaré de mi creciente neurosis)tenga ccesibles la gran mayoría de los servicios (bendito lumen y símiles de república del salvador). Por lo que mi filosofía de desplazamiento urbano es: Metro y caminar... aunque bueno, el metro también tiene lo suyito. Camino de mi casa al zócalo, de copilco a mi fac... hace mas o menos un lustro, solía ir y venir desde general anaya hasta mi prepa.
Pero bueno, volviendo al tema, es que los microbuses son un desafío a la ciencia me cae. Y bueno, un individuo como yo, que me desquician los hacinamientos, me la tengo que pepenar cuando me tengo que subir a la micro, ya ni se diga que si voy de pie, voy (literalmente) con el techo en la cabeza, y si me llegara a sentar, voy con las rodillas en la boca. Es nefasto. Y aún gente cuya talla les permite un poco más de comodidad, pues, no me dejarán mentir sobre que no es precisamente mucha ayuda.
Ahora que está el metróbús. (recuerda aquella ocasión en que en un enfrenón, una señorita le clavó el tacón de su zapatilla en el pie. nomás imagínense la cara que puse; y aquella otra fatídica ocasión en que se quedó atorado en la curva de la glorieta de insurgentes por el tráfico)
Y están los "RTP's" (que se mueven como gelatina).
Con semejantes antecedentes podrán comprender el calvario que fue, hoy, ir a metro CU, luego tomar una 'micro' a a venida tláhuac, bajarse en dios-sabe-dónde, y tomar otra micro que nos llevara a la coordinación miguel hidalgo, luego caminar hacia la dirección ejidal, y todo para que mi maldito maestro llegara dos horas tarde, y el pseudodelegaducho ese ni se apareciera!!!!.
Servicio a la comunidad mis polainas!!!!
Fin del comunicado.

viernes, 4 de mayo de 2007

y... ¿En dónde están mis nalgas?

Odio ser negativo... (la verdad no, me encanta) pero siguiendo el hilo sobre Spencer Tunick, me he dado a la tarea de escribir un par de consideraciones sobre el 'chou' que se va a armar este domingo.

Hay que ver que esto tiene un mínimo dejo de (a falta de mejor palabra) malinchismo, ¿cómo puede causar sensación una fotografía donde va a ser retratada mucha gente desnuda, cuando aquí en México todos hemos oído hablar de 'los 400 pueblos'? jaja ya en serio.

Punto a favor de Tunick, es que es una fotografía con intención, no un mero show politiquillo.

Pero bueno, supongamos que has decidido ser uno de los cerca de 12,000 (¿qué, va a tocar Café Tacuba otra vez?) seres humanos que van a posar. Así que... ¿vas a estar desnudo a las 7, 8 de la mañana en el Zócalo? Ouch, sólo de pensar en la fresca brisa matutina bañando mis pudendas me eriza el cabello.

Bien, otro punto a considerar es el estudio previo de las posiciones a asumir en la fotografía (pues sí, existe una especie de manual), o sea que esto es rapidito, bueno, así no estarás expuesto al frío.... Pero qué tal al agua, o a los charcos.... estamos en tiempo de lluvias!

Otro asunto a considerar (particularmente los hombres) y ustedes disculparán la falta de moderación de este antroporoedor, es la reacción fisiológica: estás ahí, posando desnudo, muy cerca de otras personas, y dios no quiera (o sí?) que el cuerpo comience a reaccionar ante la variedad de estímulos.

Entiendo perfectamente la seriedad que debe ser asumida durante todo el proceso, pero vamos! shit happens!. Si la mente tiende a traicionarnos, con más razón el cuerpo...

Pero supongamos que todo saldrá sin contratiempos. Entonces algún día próximo, verás la fotografía: Toda una instalación compuesta por los cuerpos de miles de voluntarios en el Zócalo capitalino. Entonces, evocarás el momento y te preguntarás:

Y, ¿en dónde estaba yo?

Bendito anonimato involuntario, porque encontrarte va a estar cabrón.

Y tu creías que encontrar a Wally era difícil.

lunes, 23 de abril de 2007

De sopas y ratas mojadas

Pues bien, hoy tuve la fabulosa idea de ir a la escuela (aún cuendo no estaba del todo obligado a ir) y pasé un rato ameno en la biblioteca (no tuve clases realmente) cuál sería mi non-grata sorpresa de que hoy lloviera un poco.
Generalmente no me desagrada la lluvia, por el contrario, veo con cierta gracia a esas personillas que en vano se refugian en la entrada de algún comercio bajo esas lonas que ostentan nombres como 'tortas pancho' o algo así y con los brazos cruzados intentan ignorar el agua y el frío. Pero bueno, dado que la Policía del Karma siempre viene por mí, hoy no fue la exepción:

Salgo de la biblioteca y empieza a llover (¿por qué justo cuando salgo?) sigo caminando y empieza a apretar la lluvia; llego al máximo de mi tolerancia y decido sacar mi paragüas. Y aquí es donde entra la policía karma. justo cuando me estoy mofando mentalmente del desconcierto que reflejan las caras de aquellos que se refugian donde pueden

¡PLAF!

Piso un cahrcototote y mis converse ya parecen esponjas.... pero bueno, todos sabemos que a los converse se le smete de todo. Recordando las enseñanzas de los mythbusters decido caminar en vez de correr, pero es igualmente inútil porque llueve aún más fuerte y mis malditos pantalones de mezclilla han absorbido el agua hasta mis rodillas lo cual se agrava más cuando me meto sin saberlo en un charco de proporciones épicas.

Ahora mis tenis hacen *squish-squish* cada que piso... y mis pantos se me pegan a las piernas a cada paso.

de la cintura hacia arriba: seco
de la cintura hacia abajo: rata mojada

mientras entro al metro seguido de cerca por el agua que dejo al caminar me pregunto:

¿Y DE QUÉ CARAJO ME SIRVIÓ EL PARAGÜAS?

diablos, sólo me queda esperar que mis tenis sí se sequen detrás del refrigerador....