- Una vez más se presentan los problemas de vivir en el centro. He padecido toda la semana un servicio intermitente de agua y pasé más de un día sin electricidad.
- Una vez más, a la fight club, después de un par de horas sin electricidad ya no extrañas la tv, ni internet. Eso es bueno, pues descubres que sí te roban la vida este tipo de tecnologías/entretenimiento.
- En todo caso no salí prácticamente para nada. Estuvo bien, leí mucho más de lo que normalmente haría. Leí más cosas sobre Mathias Goeritz en una revista vieja de la ENAP. Aunque la mente me jugó una mala pasada y leí un artículo con la profunda convicción de que ya lo había leído antes. Busqué entre mis libros y jamás dí en dónde. Mindfuck.
- Lo malo es que también me da oportunidades extra de ñoñear: como con unos libros de estadística y resistencia de materiales. Temo seguir así y convertirme en una suerte de Ted Kaczynski. Aunque en un lado menos psicótico, estoy intentando tocar una canción de Francisco Tárrega.
- Durante mis expediciones al mundo exterior fui a una fiesta a celebrar un cumpleaños (embriagándome, básicamente) y en otro día me recomendaron tomar ansiolíticos. Eso último no estuvo muy bien que digamos.
- Ya pasó un mes. Creí que para esta alturas me sentiría mejor, o al menos tendría una idea más clara de qué hacer. Pero no. Aún me debato en muchas cosas. Aún no dejo de pensar en esas cosas y en muchas otras. Ya recibí un par de consejos. Comentarios de ánimo. No me siento tan mal como ese día. Pero igual no me siento bien. Ah, sí. y no tengo idea de qué hacer. Temo hacer algo que empeore las cosas.
- Ya tengo electricidad y lo primero que hago (bueno, lo segundo en realidad) es venir a bloggear.
- blargh.
jueves, 19 de enero de 2012
Miscelánea 11
jueves, 21 de julio de 2011
Para leer al Pato Donald. "y con esto quiero dechire, que el sistema se mete hasta en las cajas de cereale"
Originalmente esta entrada iba a ser una continuación de la serie de posts misceláneos que iba a escribir allá por octubre, pero que la verdad, por falta de tiempo o de interés ya no quise escribir. Por una parte no hay tanta falla porque quizá eran de corte más anecdótico. Pero bueno, ya les daré su lugar, sin mencionar que como suele suceder, el tema de cada entrada en este blog obedece a qué es lo que tengo en la cabeza en determinado momento, un híbrido digamos entre la reflexión y la espontaneidad.
Como sea. Hace algunos años había leído una columna en la -ya desaparecida -revista La Mosca en la pared [o al menos recuerdo que ahí fue] sobre un libro titulado "Para leer al Pato Donald. Comunicación de masa y colonialismo" que básicamente describía cómo el sistema burgués norteamericano percibía a las culturas sudamericanas y cómo esto quedaba manifiesto en las historietas de manufactura Disney que se publicaban [o publican] en Iberoamérica desde más o menos, los 60's. En aras de hacer esta entrada lo más breve posible [dado que siempre me expando en choros como el que contiene este paréntesis] diré solamente que desde entonces tuve ganas de leer dicho libro pero nunca hice intento alguno de conseguirlo hasta que recientemente lo ví / adquirí en una feria del libro de la UNAM. Resulta bastante oportuno mencionar que el libro se publicó en Chile en 1972, en tiempos de alta tensión política y social y a sólo un año del golpe de estado de 1973 orquestado por la derecha chilena y Estados Unidos que acabaría básicamente con la instauración de la dictadura de Augusto Pinochet.
El libro en sí es un análisis de 100 historietas de Disney [redactadas en el extranjero y luego publicadas en Chile], y de cómo los valores y utopías de la burguesía gringa quedan manisfestados en dichas historietas pese a que se ocultan con una apariencia infantil, inocente y hasta natural, en lo que parece ser una especie de colonización cultural a través de los medios masivos de comunicación. Dicho de otro modo, dado que las revistas se hacen en Estados Unidos, éstas reflejan los valores de dicha sociedad y de paso cómo perciben a otras sociedades [particularmente extranjeras]. Efectivamente reforzando el sistema. Enlistaré algunos ejemplos:
- ¿Han notado que en el universo Disney, no hay padres? [y en algunos casos, sólo aparece uno] Rico McPato es el tío del Pato Donald, del mismo modo que que es el tío de Hugo, Paco y Luis; y así cualquier personaje Disney es primo, tío, sobrino o sobrino-nieto de alguien: los padres no existen. Esto genera una relación familiar horizontal, donde la única jerarquía vertical es aquella de dominante-dominado que se presenta en las relaciones entre personajes. Es decir, Donald no representa ninguna autoridad para sus sobrinos precisamente por no ser su padre; y lo mismo ocurre con el tío Mcpato. Esto permite que en cualquier momento los niños se muestren con mayor autoridad, inteligencia o valor moral que los adultos, invirtiendo el orden de una jerarquía familiar vertical pero manteniendo el esquema de dominante-dominado. Aquí lo importante es que el rol dominante lo tiene aquél que sigue los valores morales o económicos que se consideran correctos [o los que el sistema considera correctos].
- El universo Disney es inmutable, y cualquier cambio genera caos y confusión. Cada personaje es un estereotipo: McPato es el avaro que lo único que hace es seguir haciendo crecer su fortuna pese a que esta es inútil porque es capital estático; Donald representa al ciudadano común que busca eriquecerse sin esfuerzo. Cualquier cambio de esquema en las historietas termina con una situación caótica que bien puede leerse como que el conformismo es mejor que el cambio.
- Sólo hay dos clases sociales: dominante y dominado; roles que en las historietas quedan encarnados por ciudad y campo/extranjero; patrón y proveedor de servicios; sector primario y terciaro. Los personajes están polarizados: o son ricos o son clase-medieros; o son dueños de empresas o trabajan como proveedores de servicios; o viven en el campo o en los suburbios; se es bueno o malo; listo o tonto. En el universo Disney sólo existe el sector primario y terciario de la economía: no existen ni los obreros, ni los modos de producción, lo cual no impide que los personajes compren. En Patolandia nunca se produce, sólo se consume.
- Las culturas extranjeras se perciben como inferiores, es más, ni siquiera se les llama por su nombre, aunque sean estereotípicas: Aztecland es una suerte de México; Inca-blinca, Perú; Inestablestán, Vietnam; y así. Los personajes Disney siempre van en busca de alguna aventura a alguna tierra extranjera motivados por la obtención de algún tesoro. Tesoro que los nativos poseen pero no le dan importancia y que los Patolandeses intercambian por alguna baratija. ¿Recuerdan ese mito del cambio de oro por espejos? Lo mismito pero con personajes Disney.
Lo interesante del asunto es constatar que a pesar de que no creo que exista algún Gran Hermano que escriba los guiones de las historietas con la total intención de controlar las mentes de los más jóvenes, me parece definitivo que los puntos de vista del sistema se filtran en las historias. Viene a mi mente el caso de Toy Story donde el niño Bueno es Andy y el malo es Sid, aunque otra lectura nos permita ver que Sid es un niño que hace sus propios juguetes mostrando una capacidad creativa distinta a la de Andy pero sigue siendo el malo porque cuestiona el orden impuesto: no obedece las reglas ni a sus mayores. El bueno es el que hace lo que le ordenan, el malo, no. Lo mismo sucede en las secuelas de la película, donde los villanos, pese a ser abandonados, olvidados y hasta traicionados reciben un castigo por tergiversar el orden "natural" de las cosas.
Es básicamente el mismo esquema de las escuelas gringas y que conocemos por series y películas: el popular es el personaje atlético y atractivo [que encarna una imagen idealizada y positiva del ciudadano gringo] y el malo [o dentro del esquema de la serie, perdedor] es el personaje impopular pese a su inteligencia, habilidades o sentimientos. Aún en las películas donde el nerd es el héroe, se termina siguiendo el esquema impuesto por el sistema: se queda con la chica guapa, obtiene su venganza, va a la universidad y eventualmente se convierte en un buen ciudadano no por sus cualidades o sus valores o sus logros, sino porque se le percibe como exitoso.
Traigo a colación el tema de jock vs nerd porque no pude evitar percibir el mismo esquema en las historietas de superhéroes. Todos los buenos tienden a ser atléticos y resuelven los problemas mediante el uso de la fuerza recibiendo admiración por ello, mientras que los villanos son los que usan su intelecto aunque sea para sus fechorías. Aquellos personajes que rompen con este esquema son inevitablemente castigados: El alter ego de Superman es un nerd, Batman es huérfano, Charles Xavier no puede caminar, etc. Resumiendo, son mutantes o sufren de algún tipo de discapacidad física o social.
Y ya para terminar, [dado que igual me extendí] los dejo con una viñeta de Para leer al Pato Donald, que bien puede reducir el mensaje del sistema oculto en la cultura pop:
jueves, 28 de octubre de 2010
2. Cine y libros
1. De la misma forma en que es imposible leer todo lo que se ha escrito [tanto por la cantidad de trabajos existentes, mas los que se van sumando] es imposible ver todo el cine que se ha hecho. Anualmente se hace una cantidad enorme de peliculas [comerciales e independientes], en prácticamente todos los países; lo que me hace preguntarme realmente cuántas peliculas se hacen con un guión original.
Había leido que en India se hacen más películas al año que en Holywood, aunque francamente más allá del trocito de película que ponen en Slumdog millionaire, una película de acción que ya se ha vuelto meme de internet y Lagaan [que nunca he visto de principio a fin porque dura casi 4 horas], nunca he visto cine hindú; por lo que no me consta cómo está el panorama por allá. No soy un gran cinéfilo, así que tampoco tengo mucha idea de lo que se hace en otras partes. Razón por la cual me enfocaré al cine que se hace en Estados Unidos [que llamaré EU a falta de un nombre menos ambiguo].
2. Lo que me llama la atención es la falta de guiones originales en el cine holywoodense, o lo que es lo mismo, el cine de producción gringa que nos llega casi directamente a nosotros. EU genera una cantidad enorme de películas, no sólo las que vemos anunciadas en cines y que después nos refritean en tv abierta; además están las producciones para televisión y las produciones directo a video [que no pasan ni por cine ni por tv]. La gran, gran, gran, graaan mayoría de estas películas carecen de un guión original, esto es, una historia creada expresamente para convertirse en celuloide:
- El grueso de estas producciones son basadas en libros y ejemplos sobran, prácticamente cualquier película que hayan visto es una adaptación de una novela o un cuento, buenos o malos: La tetralogía Lecter, la trilogía Bourne, Lord of the rings, Coraline, Clockwork Orange, 1984, Brave new World o Das Parfum sólo por mencionar unos cuantos. Incluso hay libros que se han llevado a la pantalla más veces que otros, como Dracula o The turn of the screw. Es más, hay autores cuyas obras han pasado al cine más que otros, como Stephen King o Michael Crichton.
- Otras se basan en hechos reales [o no tan reales, en tal caso se inspiran en hechos reales] ya sean dramatizaciones históricas o biográficas: Lorenzo's Oil, The pianist, An american crime, Dead man walking, Hurricane, Walk the line, Elizabeth, Man on the moon y muchas más.
- Las hay basadas en obras de teatro o musicales: Sweeney Todd, Bug, Evita, Chicago, etc.
- Entrando un poco al ámbito de la cultura pop, otras películas se basan en cómics, [o novelas gráficas para los conoissieurs exigentes]: The crow, Spawn, Sin city, Batman, Superman, Constantine, Iron man, etc.
- Siguiendo en esa línea, las hay basadas en series de tv: Charlie's Angels, Mission Impossible, Aeon Flux, Beavis and Butthead do america, The Simpsons movie, The Flinstones, Lost in Space y otro largo et cétera.
- Aún dentro de la cultura popular, existen películas basadas en videojuegos: Final Fantasy, Street fighter, Super Mario Bros, Tomb raider, Resident Evil, Silent Hill etc.
- Y ya cayendo en lo absurdo, o más bien en lo económico [o tal vez no tanto] ¡estan los remakes!, películas que ya se hicieron, pero las 'renuevan', a veces hasta con los mismos actores en otro rol: Freaky Friday, Parent trap, Fun with Dick and Jane, Carrie, City of Angels, Quarantine, The longest yard, Ocean's eleven y otro largo et cétera.
- Y ahora sí, cayendo en lo totalmente absurdo, está el género de las parodias, no basta con verlas, ahora hay que mofarse. Y bueno, ejemplos sobran y se han vuelto un negocio lucrativo.
3. El punto es que por los motivos que sean, se recurre a trabajos ya existentes para generar un guión cinematográfico, lo cual trae consecuencias mas bien dentro del plano de la percepción y recepción por parte del público, además del trabajo que supone adaptar un libro, u obra de teatro, o lo que sea: como recortarlo, modificar la trama, restar o sumar personajes. Tal es el caso del Señor de los Anillos, que por su extensión fue necesario reducirlo, y aún así, salieron 3 peliculas bastante larguitas. En otras ocasiones la trama se modifica para poder lograr una cinta cuya trama sea digerible o más atractiva al público, se modifican personajes, cambian escenarios, etc. Existen casos, como en las películas basadas en videojuegos, donde este sirve sólo como premisa o lineamiento conceptual y se debe construir toda una trama ajena al tema particular del videojuego en cuestión; como en Silent Hill. En tal caso creo que podríamos hablar de un guión original, no obstante, me parece que no lo es al estar basado en el concepto, en otras palabras, la esencia de la obra original.
Estos cambios, como pueden generar una nueva atmósfera [que en mi opinión es el caso de O, Brother where art thou?] también pueden afectar la calidad de la película, o su aceptación por parte de la gente que ya está familiarizada con la obra original.
4. Por ejemplo [y que creo que más bien es el punto de esta entrada]: Recién ví The midnight meat train, basado en el cuento homónimo de Clive Barker y que aparece en las recopilaciones Books of blood. Debo decir que se respetó el argumento del cuento: Leon Kaufman sabrá de primera mano sobre la ola de crímenes cometidos en el metro de Nueva York, que lo llevarán a verse cara a cara con el asesino y conocer sus motivos.
En el libro, Kaufmann es un contador que viajando en el metro da con el asesino por accidente, siendo sin saberlo una posible víctima. En la película se convierte en un fotógrafo de nota roja con aspiraciones artísticas, y esto lo lleva a internarse en el subterráneo con la intención de retratar una 'realidad' más cruda. Ok, entiendo que se cambie este tipo de cosas para darle a la película una dinámica distinta; hasta ahí vamos bien. Seguimos.
Estamos hablando de un cuento de horror, de asesinatos, sangre, tripas!, es obvio que esto aparezca en la película, no obstante me parece que se abusa de la violencia en ella, algo así como el efecto Hostal. En mi opinión este tipo de escenas son necesarias en tanto sirvan a la trama, pero en este caso son tan absurdas como un tipo cercenando la cabeza de una chica de un mazazo. Pero bueeeno, entiendo que hay fans del gore y de slasher films en general, así que bueeeno. Todavía pude ser válido. Tambaleamos, pero seguimos.
Sin afán de revelar nada de la trama, dado que apracen tanto en el libro como en la película y son insuprimibles, existen ciertos habitantes en el subterráneo que de hecho son los que dan origen al argumento, y por lo tanto, la película. En el libro existe interacción y diálogo entre Kaufman y dichos habitantes; es aquí que le revelan su origen, función, relación con el asesino y con la ciudad sobre ellos. Y aún más llevan a Kaufman con su 'superior', el místico líder. Estas ecenas son el clímax del cuento y no aparecen en la película. En su lugar aparece una secuencia protoheroica de lucha a muerte, que deriva en el final [nada feliz] que refleja más o menos fielmente el desenlace literario.
5. Ciertos escrúpulos me impiden describir fielmente el fin de la historia, pero sí puedo decir que hubiera sido muy difícil representarlos convincentemente en el cine, digo, hasta los efectos especiales tienen sus límites; lo cual podría explicar porqué no lo hicieron, no obstante, ¿qué sentido tiene adaptar una historia al cine, si se suprime el final?. Ha habido casos similares, como en The clockwork Orange, que aunque por motivos muy diferentes se suprimió el desenlace literario [para más información y otros desvaríos píquele aquí], pero esta vez me pareció imperdonable, el clímax del cuento fue sustituido por un climax blandengue que a mi parecer carece de la fuerza, misterio y argumento del original. Tal vez lo más irónico es que el propio Clive Bsrker funge como productor.
Pero bueno, What does it matter, that cat keeps getting fatter; al final sólo se trata de otro producto hollywoodense, y de una manera de hacer cine que prefiere ignorar el factor otredad [en aras de algo más digerible] tan importante en la literatura y que por ende difícl de representar en el cine, aunque no tanto [ahí está Hitchcock por ejemplo].
miércoles, 27 de octubre de 2010
1. ¡Cómics!

Primero fui a la feria del libro del Zócalo, a videar libros y a sufrir un rato. Alguna vez ví en las Histerietas de La Jornada una historieta de cómo un dios mesoamericano llega a un bar a echarse un pulque, y en breve llega un cristo a echarse una copa de vino. Tras una breve charla sobre el dominio de la re[li]gión, el cristo le dispara al dios mesoamericano con su cruz. Toda una alegoría de La Conquista [que por cierto, erizó al clero]. Y pues que me topo con dicha historieta en un stand [cuyo nombre ya no repetiré porque parece comercial] y que lo compro, y que después hasta me iban a autografiar. La chica que me atendió me comentó que ese día iba a estar Cecilia Pego en la conferencia del Cultural España. Al final Pego no estuvo presente ya que sólo hicieron uan pre-presentación de su libro; y días después sabría cómo se llama esta chica, aunque ya se me olvidó.
De la primera conferencia puedo destacar dos temas: el cómic impreso vs. el webcomic, donde básicamente publicar una historieta supone la ventaja de tener un formato físico aunque de limitada distribución y de mínima remuneración; en tanto un webcomic es un formato que goza de distribucion ilimitada, pero requiere de un soporte eléctrónico para leerse y no es remunerado en la absoluto por sí solo. En resumen, la gente que hace historieta lo hace por amor al arte, y eso es bien noble.
El segundo tema es el hecho de que 'la perspectiva femenina' es un asunto relativo: esto se basa en el hecho de que las temáticas tratadas en las historietas no son necesariamente femeninas, sino que mas bien se trata de la percepción de la autora en sí. Un cómic puede abordar distintos temas [no necesariamente de género] y ser indistintamente escritos por un hombre o una mujer. Con 'perspectiva femenina' creo que más bien se refieren a la historieta cuyo eje temático es la propia mujer, como en el trabajo de Cintia Bolio, que toca muy abiertamente la violencia de género, o el trabajo de Cecilia Pego, que muy en su estilo extraño-dark toca ciertos temas de relaciones de pareja y que llegó a ilustrar un libro titulado ¿Es difícl ser mujer?.
La segunda conferencia también abordó el tema del webcómic, por lo que volvió a tocarse el tema de la historieta impresa vs. la historieta de internet. En este aspecto la conferencia resultó bastante interesante en tanto que a Manuel Ahumada [dibujante de las Histerietas en La Jornada] no le interesa en lo absoluto publicar en internet [y hasta publicar en lo absoluto], sólo seguir haciendo su trabajo; y que Bachán [dibujante de la 'nueva generación] ha visto que si bien dibujar en internet [un medio gratuito] es sinónimo de regalar su trabajo, existe un margen del 2% del público lector que compra mercancía y que puede mantener la máquina rodando. Un punto medio es Luis Fernando, que también es un dibujante veterano de La Jornada y a quien publicar en internet lo ha impulsado a continuar sus historias. [Y eso me consta porque se lo pregunté, y hasta me fue autografiado su libro]
Otra ventaja de publicar en internet es la ausencia de censura: en los 60's y 70's el gobierno controlaba la prensa controlando la distribución del papel, y confiscando o adquiriendo todo ejemplar subversivo que pudiera ser publicado, una barrera que desaparece en internet, tanto por su alcance global como por carecer de un aparato regulador.
Al siguiente sábado volví al Zócalo a la feria, acompañado de mi hermana y de una amiga [y colaboradora del blog] quien resultó conocer a la chica que me había atendido el viernes anterior, también andaba por ahí Josefina Larragoiti [quien me ubicó de las conferencias a las que fui]. Otro domingo regresé con una muy grata compañía [y al día despúes de haber visto a Pixies!] y compré el libro de Manuel Ahumada, y para al martes siguiente volví a encontrarme a la editora de Resistencia [esta vez en el metro], así que sólo la saludé. Tal vez debí pedirle empleo, jaja.
domingo, 9 de mayo de 2010
De Noah Gordon y Don McKellar: Similitudes entre 'El diamante de Jersusalén' y 'El violín rojo'.
Esto bien puede señalar que las coincidencias temáticas o arquetípicas, o bien referencias al pasado o a otros autores es común en la literatura [y me atrevería a decir que en el arte en general].
2. Allá por el 2002 cuando aún estaba en la preparatoria leí por sugerencia de mi profesora de literatura El médico de Noah Gordon. Me agradó bastante pues disfruté del contexto medieval así como la serie de datos históricos, sobre medicina y sobre el judaísmo con los que el autor adereza la novela. Seguí leyedo libros de este autor. Es interesante que cualquier creador desarrolla un lenguaje, y esto se nota cuando se revisa su obra. Para el caso de Gordon, se repiten como temas el judaísmo, la medicina, la inquisición, viajes, animales de compañía, aprendizajes: relaciones casi paternales con los maestros, amistades entre personas de orígenes contrastantes, etc.
3. Recién leí El diamante de Jerusalén; que trata la historia de un diamante y sus cambios de dueño a lo largo de más de 2,000 años de historia. Fiel a su estilo, Gordon sitúa al diamante en contextos históricos más o menos precisos [lo cual implica condiciones sociales muy particulares en los avatares de la gema], y esto genera una dinámica narrativa donde diferentes tiempos y sociedades se intercalan entre capítulos. Fue así que noté ciertas coincidencias con El violín rojo [co-escrita por Don McKellar, también creador de Odd Job Jack] que describiré a continuación. Si usted no ha leído el libro de Gordon, o visto la película de McKellar puede que le eche a perder la sorpresa revelando detalles contundentes de la trama. Así que proceda con precaución.
4. La trama es similar: ambas historias giran alrededor de un objeto valioso, mismos que dan título a sus respectivas obras. Dado que las historias de los objetos son largas, ambas comienzan en el pasado aunque con motivaciones distintas. La historia del diamante comienza cuando Baruch y otros hierosolimitanos guiados por el profeta Jeremías, deciden robar objetos sagrados del Templo de Salomón para después esconderlos y así protegerlos del saqueo babilónico ante una inminente invasión. La historia del violín comienza con su creación por el laudero italiano Nicolo Bussotti, como un regalo para su hijo aún por nacer. Es importante notar que hasta este punto las similitudes son superficiales, pues a pesar de haber un punto en común, las historias se desarrollan por caminos diferentes y con detonadores diferentes.
5. La estructura narrativa también es similar. Las historias arrancan en el pasado y se desarrollan mediante la intercalación de diferentes tiempos, en un ir y venir entre presente y pasado.
La historia cronológica del diamante comienza mucho antes que la del protagonista [Harry Hauptman, un diamantista en el tiempo presente], que recibe el encargo de adquirir la gema. Y en el violín rojo, la esposa de Bussotti conoce su futuro mediante la cartomancia [en el pasado]. Éstos detonadores, éstas acciones humanas son los que arrancan la historias, llevándonos progresivamente del pasado al presente; la diferencia estriba en el tiempo en que se desarrolla el detonador. En el diamante de Jerusalén, la historia da comienzo en el pasado, como una suerte de introducción y después nos lleva al presente a donde Hauptman; y la historia del diamante avanza progresivamente hacia el presente, hacia el desenlace. En el violín rojo, la historia comienza también en el pasado, donde Cesca la criada, lee las cartas a la señora Bussotti en la cocina de la casa, y de ahí, la trama se proyecta paulatinamente al presente, devolviéndonos al pasado, a la escena en la cocina [al menos auditivamente] como un previo a cada giro en la vida de Anna Bussotti, pues ella ignora que su futuro es el del violín.
De esta manera vemos una diferencia fundamental entre las dos obras: en una el protagonista debe encontrar al objeto; y en la otra, el protagonista es el propio objeto. Análogamente, la estructura es similar, pero inversa. Una historia se desarrolla en el presente, intercalada con vistazos al pasado que se acercan al presente; en la otra, la historia se desarrolla a lo largo del tiempo, progresivamente hacia el presente, con vistazos a un único pasado. Así vemos que en ambas historias, el viaje en el tiempo, del pasado al presente, lo hace el objeto y es éste el que da con los protagonistas humanos.
6. Ambos objetos, son sumamente valiosos y codiciados; de igual forma ambos son legendarios, ambos tienen un duplicado y pese a sus características, ambos poseen un defecto que es lo que los diferencia de duplicado. Para el caso del diamante, este se trata, ni más ni menos, que de un objeto sagrado del Templo de Salomón, el mismo Templo de significado medular en la tradición judeo-cristiana y musulmana [y que por cierto, al igual que el diamante, también ha cambiado de manos a lo largo del tiempo]; es sumamante valioso por su significado histórico y religioso: fue poseido por Saladino y estuvo engarzado en la mitra papal. Su tamaño es considerable y su color amarillo es notable, tanto así que se le refiere como canario. El violín es la obra maestra de Bussotti, dada la perfección de su acústica, y fue poseído por el célebre violinista ficticio Frederick Pope; también es notable su color, generado por la sangre de Anna Busotti, origen y símbolo de la conexión con el violín.
El defecto de ambos objetos es importante para la trama. El diamante posee una nubosidad obscura en su base, que demerita su color y facetas. Uno de los antepasados de Hauptman, Isaac Hadas Vitallo, poseía un diamante casi igual [aunque sin nubosidad], y los intercambió [como venganza por el asesinato de su hijo a manos cristianas] cuando le fue comisionado engarzar el diamante del Templo en la mitra del papa Gregorio. Desde este punto de la historia, los antepasados de Hauptman, y el propio Hauptman han cuidado del verdadero diamante sin saberlo, pasándolo de generación en generación. El violín posee dos marcas distintivas, su color, hecho a partir de sangre, y una magulladura en el mástil producida por un balazo mientras fue poseido por Frederick Pope, como resultado de una disputa pasional. En su momento Pope comisionó una copia del violín, misma que en el presente Charles Morritz [experto restaurador) haría pasar por el violín rojo durante una subasta, adueñándose del objeto verdadero.
7. El personaje de Charles Morritz [interpretado por Samuel L. Jackson] cobra importancia sobre los demás poseedores del violín porque es en su lugar en el tiempo en que se desarrolla el desenlace cronológico del violín [no así el clímax de la película], que es también el momento en que se revitaliza al violín de su letargo en la China comunista. De la misma forma, es en el tiempo de Hauptman en que el diamante llega a su desenlace. Ambos protagonistas son expertos en sus campos [Hauptman en gemología y Morritz en restauración / historia / laudería] y es esta experticia lo que los atrae a los objetos; es notable que ambos demuestran, al principio, poco interés en ese acercamiento [Hauptman no quiere involucrarse en la compra de un diamante en la frontera entre Israel y Palestina; y Morritz simplemente hace su trabajo al cotejar los violines extraidos de China]; sin embargo ambos terminarán involucrados por interés propio al saberse cerca de los objetos: Hauptman, siendo judío, decide que es justo para los judíos recuperar un objeto del Templo; y Morritz desea el objeto por sus cualidades y la mística que lo rodea.
Es notable, aunque no muy relevante, que la gran mayoría de loa poseedores de los objetos y los involucrados en su búsqueda sean varones, salvo por una gitana en el caso del violín, y una judía Yemenita en el caso del diamante. Resulta interesante que ambas juegan un rol romántico/conflictivo con los protagonistas. Esto es probablemente reflejo del género de los autores.
8. En su calidad de extraordinarios, los objetos cambian de mano de manera súbita, que aunado a su longevidad los hace testigos de diferentes épocas y diferentes culturas: El violín manufacturado por Bussotti en Italia pasa a manos de un monasterio en Austria, luego al niño prodigio Kaspar Weiss, luego es robado por saqueadores de tumbas, luego a una familia de gitanos que lo lleva a Inglaterra, luego al violinista Frederick Pope, luego a su proveedor de opio que lo lleva a China, donde es empeñado y heredado a una militante del partido comunista que pasa el violín a un maestro de música para su resguardo y tras la muerte de éste, el violín es llevado a Montreal para su restauración, exposición y venta. Aquí será cambiado por Morritz.
El diamante pertenecía a los tesoros del Templo de Jerusalén, de donde fue sustraído y escondido en el valle de Achor, donde caballeros franceses lo encuentran durante las cruzadas; éstos son capturados y la gema pasa a manos de Saladino, quien la dona a la mezquita de Acre. Ésta es tomada por los cruzados y el diamante pasa a manos de uno de ellos y su familia, que venden la joya a Benevisto Melamed en la península ibérica. El conde Esteban de Costa delata a Melamed ante la inquisición y se hace con sus tierras y el diamante; y convoca a Julius Vidal [residente de los Países Bajos] para facetarlo y así donarlo a la iglesia. Después, el clero convoca a Isaac Vitallo [en Venecia] para engarzar el diamante en la mitra del papa; aquí es cuando Vitallo hace el cambio. Ya en el siglo XX, el nuevo diamante es extraido de la mitra y robado del Vaticano y posteriormente comprado por Faruk, un gobernante egipcio. A la muerte de Faruk, el diamante pasa a manos de Yusuf Medhi, quien desea venderlo. El verdadero diamante pasó inadvertido heredándose hasta llegar a manos de Harry Hauptman.
La historia ficticia de los objetos cobra importancia porque se sitúan en diversas sociedades y culturas, a menudo en conflicto; y porque ambos objetos serán reclamados por sus antiguos poseedores.
9. Resulta evidente que los trabajos son diferentes y que las similitudes en realidad no son sustanciales; las tramas son tan dispares que nada tienen que ver una con la otra pero el parecido está ahí. No es posible levantar el dedo acusador del plagio [como en otros casos], pero ejemplos de similitudes sobran: ya se ha mencionado el caso Potter vs. Books of Magic [que en realidad sólo cubre un caso de todo el espectro 'Potter vs. decenas de obras']; está el caso Dark City vs. Matrix [un análisis de muchos en la red se puede leer aquí y aquí]; el caso Cool World vs. Monkeybone; o el caso Los papeles de Aspern de Henry James vs. Aura de Carlos Fuentes.
También está el asunto de la frecuencia de los temas: la búsqueda de un tesoro es recurrente en la literatura [La isla del tesoro de R.L. Stevenson, El escarabajo de oro de Poe] así como el viaje y transiciones de un objeto valioso [El Silmarillion, El hobbit, de nuevo el ejemplo Potter con The tale of the three Brothers que a su vez debe mucho a The Pardoner's Tale de Geoffrey Chaucer]. Incluso hay casos donde el objeto excepcional viaja cíclicamente y vuelve a su origen una y otra vez [Hellraiser, El libro del cementerio].
10. ¿Qué es lo que conduce este tipo de eventos fortuitos? ¿de verdad lo son?. Tal vez este tipo de imágenes son recurrentes dentro de una sociedad y época como reflejo de su mentalidad, algo así como un arquetipo. Es notable que todos estos ejemplos pertenecen a nuestra época, y todos al siglo XX, a excepción de uno que pertence al XXI [aunque a fin de cuentas, la mentalidad de nuestra incipiente centuria es prácticamente la misma que la del siglo anterior]. ¿Qué tanto influyen la imprenta y la reciente distribución masiva de la literatura y el cine?, ¿es acaso que las imágenes se repiten porque estamos continuamente permeadas por ellas? ¿o forman parte de la configuración subyacente de nuestra psicología?. En todo caso, sería interesante ver en qué casos existe este tipo de coincidencias con la literatura [o cualquier otro medio de expresión] más allá del siglo XX, y ver qué imágenes e ideas han flotado en la mente de las personas, y plasmadas en sus obras.
lunes, 6 de julio de 2009
Post miscelaneo 8
'La corporación'. Aparte del hecho de que el documental esta re-bueno (y estremecedor) me llamó la atención que este hombre promocionara el disco con numeralias obtenidas del documental (o eso creo, ya tiene un ratote que lo ví): dijo algo así como que algunas corporaciones poseen mayores riquezas que países completos, de tal forma que un puñado de individuos (unos 120) poseen la gran mayoría de la riqueza del mundo.Lo cual me hizo pensar en el señor Rosewater. Lo que me trae de vuelta aquí y a mi abtencionismo (no sólo el electoral) dado que hace meses que no escribo nada.
De cierta forma no ha sido mi culpa. Desde abril estoy trabajando como lacayo del AutoCAD (dibujante) en el despachito de un ingeniero. En realidad no hacemos cosas muy complejas, pero sí laboriosas. Sueño con tabiques y tuberías. Mañana me toca una de esas letanías. En fin.
El punto es que me acordé de el blog. Siguiendo un poco el tema de los libros recién fue el 'tercer remate anual' (me siguen los remates, hace como un mes fui a la liquidación de la libreria juan o'gorman) y como ahora sí tengo dinero, pues me destrampé comprando libros. Libros que por cierto ya no caben en mi habitación. Entre las joyitas que me encontré fueron unos libros de reciente aparición (lo que prueba que los remates no lo son tanto, y que pueden ser vehículos promocionales) de
editorial Resistencia; (así es esto, es el albor de las editoriales especializadas) compré un librillo titulado 'Epidemia de melancolía' de Tony Sandoval. Buenísimo. Me atrajo por el estilo de dibujo, pero las historias están bárbaras.Lo que me recordó que antes de que fuera yo un asalariado (*$$ka-ching!$$*) me daba por de vez en cuando, dibujar. En honor a la verdad (y como comprobé en un maratón de croquis en mi facultad) soy medio maleta, y agarré la libreta que había encuadernado para tal uso, y me puse a garabatear, o a pasar en limpio garabatos que tenía en otros lados. De tal suerte que empezaré a poner cosillas aquí, para hacerme de una especie de disciplina y poner mínimo algo a la semana, a ver cómo voy 'evolucionando'. A ver qué pasa.
A manera de epílogo, cambié el look del blog porque pese a que me gusta mucho el color negro (¿es que hay otro color?) me mareo leyendo mi propio blog. Supongo que no soy el único...
viernes, 27 de marzo de 2009
lectura karma y más diálogos demoledores: El río del Oro
Desde hace un buen estoy con que quiero leer 'el matadero 5' de Kurt Vonnegut. Pero la biblioteca central posee un agujero transdimensional a donde se van los libros y desaparecen sin dejar rastro y no lo encontré. Así que tomé otro libro de Vonnegut: 'Dios le bendiga Mr. Rosewater' de donde proviene el siguiente texto demoledor. Si usted ya vio Zeitgeist; o sabe de quién hablo cuando meciono los nombres Rockefeller o Rotschild y sabe a qué se dedican, ésta les va a encantar:
(...) Considero cruel al Gobierno que permite que nazca un (...) supermillonario como yo, y que otro nazca sin poseer nada. Me parece que lo menos que podría hacer el Gobierno es dividir las cosas equitativamente entre los niños. La vida ya es bastante dura para que la gente tenga además que preocuparse tantísimo por el dinero. Si lo compartiésemos mejor, en este país habría para todo el mundo.
-¿Serviría eso de algo?
-¿Sabes lo que sería no carecer de alimento, de no poder pagar al médico, de no poder dar a la familia cosas bonitas, un lugar alegre, seguro y cómodo para vivir, una educación decente y algunas diversiones? ¿Sabes lo que es avergonzarse de no saber dónde está el Río de Oro?
-¿El qué?
-El Río de Oro, donde fluye el dinero de la nación. Nosotros nacimos en sus mismas orillas, como la mayor parte de las personas mediocres entre las que crecí, con las que fui a escuelas particulares, con las que navegué y jugué al tenis. Nosotros podemos sacar oro de ese poderoso río hasta sentirnos felices. E incluso podemos tomar lecciones de buceo, para poder pescar con mayor eficiencia.
-¿Lecciones de buceo?
-¡Sí! ¡De los abogados! ¡De los técnicos en impuestos! ¡De los aduaneros! ¡Nacimos tan cerca del río que nosotros y nuestras diez sucesivas generaciones podemos nadar en la abundancia, sin más que utilizar cazos y cubos! Pero seguimos alquilando expertos que nos ayuden y nos enseñen el uso de acueductos, tanques, sifones, brigadas de cubos y la palanca de Arquímedes. Y nuestros profesores se enriquecen a su vez, y son entonces sus hijos los que aprenden a bucear.
-Nunca pensé que le quitara nada a nadie.
Eliot hablaba ahora cruelmente, pues sólo se preocupaba de teorizar:
-¡Es que nacimos así! Por eso no podemos comprender que las gentes hablen de los privilegiados, por eso no entendemos a los que hablan de Río de Oro. Cuando oigo que alguien niega que exista el Río de Oro pienso para mí: “¡Señor! ¡Pero eso es mentira, y una mentira de muy mal gusto!”
-¡Resulta emocionante oírte hablar del mal gusto! —Dijo el senador
-¿Quieres que empiece a ir otra vez a la Ópera? ¿Quieres que construya una casa perfecta, en una ciudad perfecta y me dedique de nuevo a navegar en vela?
-¡Como si te importara lo que yo quiero!
-Admito que esto no es el Taj Mahal. Pero ¿cómo podría serlo, con lo mal que lo pasan algunos americanos?
-Tal vez si dejaran de creer en esas cosas tan imbéciles como el Río de Oro y se pusieran a trabajar, no lo pasarían tan mal.
-Si no fuera verdad que existe el Río de Oro, entonces, ¿cómo conseguí yo ganar diez mil dólares hoy, sólo roncando, rascándome y contestando alguna vez el teléfono?
-Todavía es posible que un americano se haga rico por sí mismo.
-Seguro… Si alguien le dice, cuando aún es joven, que existe el Río de Oro, que no es una fantasía, y que haría muy bien en olvidarse del trabajo duro, el sistema de méritos, la honradez y todas esas mentiras, y dirigirse al río. “Ve donde están los ricos y poderosos, le diría yo. Y aprende de ellos. Son susceptibles a la adulación y al terror. Adúlales o asústales lo que puedas. Y una noche obscura te cogerán y, puesto el dedo sobre los labios, te avisarán que no hagas ruido y te llevarán a través de la obscuridad al río de la riqueza, el más amplio y profundo que jamás ha conocido el hombre. Te mostrarán tu lugar en la orilla, te darán un cubo. Saca todo lo que quieras, pero procura no hacer ruido con tu cubo. Podría oírlo un pobre.”
lunes, 28 de julio de 2008
Post misceláneo número 4
- La laptop con alzheimer: Una de las excusas a las que apelo por la falta de actualización de mi parte, en éste su blog ocasional, es que la computadora desde donde emitía mis comunicados (una laptop t23 de IBM) chafeó. Su disco duro dejó de funcionar una tarde hace unas 3 semanas por causas desconocidas. Estaba yo navegando por internet y después vino de la nada el estertóreo (y ampliamente temido) pantallazo azul. Desconozco qué mensaje me arrojó la laptop en su agonía, pues después del breve mensaje no volvió a encender. Contacté a un primo que sabe de éstos inventos de hombre blanco y en efecto, hubo un error en el disco duro y hay que comprar otro. El problema es que ya es la segunda vez. GRRRRRRR
- Zeitgeist the movie: Hace un ratote (digamos más de un mes) mi hermana me preguntó que significaba zeitgeist. Yo, en mi ingenuidad pensé que se refería al nuevo álbum de Billy Corgan (O de los Smashing, del que creo que hay un post afín aquí.) ; y en mi escaso conocimiento de la lengua de Goethe le respondí que zeitgeist puede significar el 'espírtu del tiempo' o 'el espíritu de la época'. Resultó que se refería a un documental que se distribuye gratuitamente en internet desde el año pasado. El documental en cuestión parte de la premisa de que el gobierno gringo (o estadounidense, como prefieran) ha recurrido al patriotismo exacerbado, a la religón, y al miedo para convertir en flan el cerebro de sus ciudadanos y hacerlos aprobar la guerra y leyes opresivas para el beneficio de una élite corporativa. Más allá de la paranoia, el documental resulta bastante interesante. En su primer capítulo explica el por qué del parecido entre muchas religiones (como la aparición de un mesías crucificado-nacido de una virgen-resucitado al tercer día-nacido en 25 de diciembre y su relación con la astrología y astronomía) En el resto de los capítulos habla sobre los atentados controlados del 9-11 y de cómo la élite tras el gobierno gringo ha manipulado al pueblo mediante elaboradas estafas desde hace décadas. Al final, plantea la teoría de que la unión de la economía europea es sólo el primer paso; la idea general es unificar la economía mundial en bloques (¿Orwell, estás ahí?) para después crear un sólo gobierno mundial. La verdad, a mí si me dio coraje y hasta miedo. Véanlo aquí.
- El avatar: Disculpen, pero debo aplacar a mi geek interior. Y sí, ya terminó la serie Avatar the last airbender. Muy buen final, y las animaciones son excelentes. Altamente recomendable. Bendito internet que me permitió hacerme con los episodios el mismo día en que salieron.
- El mundo de Sofía, Sofies verden, Sophie´s World: Desde hace un par de meses me puse a leer los libros que por alguna razón nunca terminé de leer: si te dicen que caí, de juan marsé; inteligencias extraterrestres, compilado por Isaac asimov; el valle del Issa de Czeslaw Milosz, y uno de computación que había por aquí. Al fondo del cajón me reencontré con el mundo de Sofía. Este libro ya lo había leído antes (completito) pero eso fue cuando estaba en 6° de prepa y lo leí más por ser una suerte de libro de texto para mi curso de historia de las doctrinas filosóficas. Me acordaba que la trama estaba bieen viajada y me dispuse a releerlo. Y es curioso como los temas parecen seguirlo a uno. Y también es curioso lo que uno olvida. ¿Recuerdan el comentario mesiánico-religioso de hace un par de párrafos?. Pues en el libro, Alberto, el profesor de filosofía, le habla a Sofía sobre los Indoeuropeos, ya saben, ese pueblo mas bien teorizado del cual no se sabe mucho pero se cree que de su lenguaje se derivan prácticamente todas las lenguas occidentales a excepción del euskera. Pues bien, resulta que los parecidos entre lenguajes no es lo único que se comparte en el mundo occidental debido al origen común. Sino que por lo mismo, también las religiones derivan de este antecedente. Al parecer, todas las religiones occidentales (e incluso un poco del judaísmo) descienden de la indoeuropea.
- El centro Histérico: Estoy de acuerdo con que se hagan remodelaciones en el centro histórico del DF. Ya urgía. Pero, encima de que las obras generan caos vial y ruido; encima de que muchas obras están mal hechas; encima de que muy probablemente se usen esas remodelaciones como herramienta política; ahora resulta que todo es un plan en el que Carlos Slim (sí!, el semi dueño de México!) está involucrado, para hacer de todo el centro histórico una zona de élite. Ya hay rumores algo fuertes respecto a expropiaciones y demolición de edificios en la zona del perímetro 'A' comprendida entre Pino Suárez y Anillo Circunvalación, que incluyen el mítico mercado de la merced y las viviendas y comercios aledaños. Así es esto de la especulación inmobiliaria. Mefisto los diezme.
- My Potential Stalker, (o de los comentarios crípticos parte 2), o de cómo fui un imbécil (edit muuy ulterior) Esa porción de entrada ha sido suprimida por pasarme de imbécil. Ahora Tom con el clima.
Fin del comunicado.
martes, 8 de julio de 2008
libros!!! 2
Así como uno está a la espectativa de las editoriales que hacen los libros que a uno le gustan, hay muchas otras que quién sabe que tengan. De modo que empezamos a dar el rol por el lugar.Ya saben como es esa frase mística de: los libros son los que lo encuentran a uno; y me cae que sí. Así, baboseando, me topé con un libro sobre el caballito de sabastián. El único ejemplar que había sobre la mesa donde exhiben los libros.
Rattenjunge: ¿Oiga? ¿qué precio tiene este libro?
Vendedor: 50 pesos
R (pelando los ojos en genuino asombro): ¿50?
V (con cara de "sí, 50"): sí joven
R: Me lo llevo!
Y así llegó el primero. Huelga decir que tan pronto yo me llevé la supuestamente única copia, el encargado puso otra que sacó de nosédónde. Buena táctica.
Cabe admitir, que yo iba buscando cosas artistoidas, no tanto novelas. Así que para cuando llegamos al stand de libros de bolsillo, no me molesté mucho en meterme a la enorme fila que ya se había hecho y confundido tanto para sólo videar un poco y para pagar. Me desesperó un poco la muralla de gente que protegía los libros mientras los revisaban. La ventaja de ser alto esque sólo tenía que acercarme y estirar un poco el cuello para ver. Después de un rato fuimos al stand de la UNAM, el cual estaba lleno con copias y copias de las epístolas de Vasconcelos, y muchos otros libros de poesía, que honestamente, no llamaron mucho mi atención. En cambio, había como 10 copias de sendos libros de las crónicas de José de Eguiara y Eguren.

En latín. Con tipografía antigua. Y en 50 pesos. No me lo llevé por el volumen del libro. Gran error, pero el karma se alinearía de todas formas.
Al final, me dí otra vuelta por el stand de Alfaomega y otra vez, ahí, entre otro montón de libros de muchos temas distintos, salió. Un curso de Autocad, y justo en la versión que tengo instalada. (que es la que aguanta mi compu sin broncas). En 70 pesos. Lo único malo fue que me dieron mi cambio en puras moneditas. Y al caminar me convertí en sonaja ambulante.
Desde ahí nos retiramos con la promesa de regresar por el libro de la UNAM. Yo volví el jueves (el 3er día) y lo primero que hice fue ir al stand de la UNAM para encontrar que ya no quedaban ejemplares del libro.
Así que, recordando la mecánica de las ferias del libro de mi facultad, decidí darme otra vuelta para ver que más habrían sacado las editoriales. Me metí a la fila de los libros de bolsillo y de mondadori para ver si me encontraba algún libro de Chuck Palahniuk, pero me encontré con otro, 'Paramnesia', que ya había visto el martes. Lo tomé y leí la contraportada, donde explican que el escritor es un neuropsiquiatra, y que la paramnesia es un estado donde enfermos mentales recuerdan cosas que nunca sucedieron; el personaje central, parece sufrir de paramnesia, o quizá sólo es víctima del brujo del pueblo donde vive. Así que dije, venga! y me compré el libro. 40 pesitos. El libro está pachequísimo, mezcla un poco de folklore mexicano con psicología. Me lo leí a ratos en dos días.
Mi hermana no pudo asistir por su trabajo, así que le compré uno de Cortázar, en editorial siglo 21; lo malo fue que la chica que estaba atendiendo estaba toda desesperada con tanta gente y me tuve que esperar un rato para que me dieran el precio y otro rato para pagarlo. 60 pesos. El más caro de todos lo que compré, aunque lo correcto sería el menos barato. Me dí otra vuelta por las editoriales que venden libros más bien educacionales cuando vi a un chico abrazando sendo libro: Berlin Interiors. Me puse a buscarlo y lo encontré en un stand con un buen de libros de arte y de anatomía. Ví que el libro tenía una etiqueta anunciando su precio "$100".
Baratísimo la verdad, considerando que ente tipo de libros ronda los $500, pero no tenía suficiente solvencia. Lo tomé de todas formas para revisarlo de cerca cuando noté que el ejemplar que estaba debajo de éste tenía precio de $200. Ante tal incongruencia decidí preguntar:Rettenjunge: (blandiendo el pesado volumen) diculpe, ¿que precio tiene este libro?
Vendedora: 50 pesos.
R (pelando los ojitos ante la sorpresa, caminando con dificultad entre la gente, acercándose a pagar, sacando sus últimos 50 pesos de la bolsa): Aquí tiene (ahora pagando)
V (divertida ante mi asombro. esque de verdad me hizo el día): ¿quieres una bolsa?
R: Sí gracias.
A continuación entre los dos embolsamos el librote en cuestión. Miren que había otros muy interesantes, pero pues, ojos que no ven, corazón (y bolsillo) que no siente. Así que mejor me fui derechito al metro con la mega carga de mis libros. Apuradísimo por cierto porque tenía que llegar temprano a otro lado. Situación que en realidad merecería un post aparte, pero como al final se puso medio feo, pues mejor los dejo con el desconcierto.
Volviendo a la frase mística, mira que los libros sí lo encuentran a uno, puro hallazgo en esa ocasión. No compré el de Eguiara y Eguren, pero sí volví por más. Yay!.
Al parecer va a haber otro remate para finales de año. A ver qué encuentro entonces. Ya les avisaré.
Fin del comunicado
Postcriptum: Nótese que este blog lo terminé en 3 días, jaja. Mi máquina sufrió un terrible percance, y me tardé en poder ponerle imágenes. Pero eso ya es material para otro post.
jueves, 3 de julio de 2008
libros!!!

Así es esto de los libros. Resulta que los ejemplares que no se venden los llevan a triturar para reciclar el papel, lo cual, como solución técnica es bastante buena; lo malo es que obviamente supone la destrucción de un libro, acto que ha sido calificado por ciertos intelectuales como un crimen comparable al homicidio. Inclusive, dentro de ciertos círculos de gente que compra libros raros, es posible encontrar algunos ejemplares que ya tienen un sello que lee "MATERIAL DE DESTRUCCIÓN".
Pues bien, para no andar destruyendo libros se decidió hacer estos remates, donde se pudieron encontrar libros a precios bastante accesibles (y otros no tanto) que iban desde los 20 pesos hasta los 300, lo cual representa descuentos de más del 75% del precio original. Por supuesto la vendimia de libros estaba a cargo de las editoriales y esto evidentemente se vió reflejada en el tipo de libros y sus precios. Por ejemplo, editoriales como el Fondo de Cultura Económica y la UNAM aprovecharon para sacar todo el material viejísmo que tenían por ahí guardado: libros medio antaños y eso sí de temas muy especializados como por ejemplo un libro en latín sobre Juan José de Eguiara y Eguren (que ya no pude comprar, snif! ya les platicaré después); eso sí en precios bastante buenos, alrededor de los 50 pesos. Otras editoriales como alfaguara que llevaban libros de autores como vargas llosa, o carlos fuentes, ediciones recientes, sí, pero a precios alrededor de los 100 pesos; que de por sí ya es cerca de la mitad del precio original se vuelve un poco difícl dentro del contexto de un remate, (¿sería que todavía querrían sacarle una ganancia al material? ¿o solamente recuperar lo invertido?). Respecto a este tipo de situaciones, se llegó a mencionar que si esos libros ya estaban destinados a destrucción, ¿qué mas les daba a las editoriales dejarlos baratos? (o digo yo, cuando menos al precio del papel, no?)
Ahora bien, tanto estoy que si el precio, el precio; pero es que bueno, la cultura de la lectura en este país no es precisamente nutrida (se mencionaba que en promedio, en todo méxico se lee medio libro al año), y no existen muchos programas de fomento a la lectura como quisiéramos; así que en estas cirunstancias considero que el precio de un libro sí es un factor determinante.
Pero bueno, resulta bastante curioso que a pesar de que el evento no tuvo mucha difusión mediática (salvo algunos carteles en el metro, una que otra mención en prensa en línea y una en la radio) fue bastante concurrido; lo interesante de esto es que la difusión fue vía chisme, yo me enteré por un par de e-mails y mucha gente se enteró de oídas.
Es aún más curioso que ese tipo de frases como los libros son los que lo encuentran a uno se hagan realidad, pero bueno, ya lo verán y la les platicaré (o presumiré) mis hallazgos. Por lo pronto les dejo uno links del evento, que aunque ya pasó, no deja de ser relevante:
secretaría de cultura del Ditrito federal
la nota del financiero
vanguardia.com.mx
el informador.com.mx
que les sea leve.
viernes, 29 de febrero de 2008
Chucky
Igual pasa con los nombres. Tu nombre se deforma, se reduce a diminutivos; eso si no se reduce a apodos. Y al final ya no eres tú.
De modo que hablo de Chuck Palahniuk (El mismo tipo que escribió el club de la pelea, el mismo tipo depresivo que quiere acabar con el mundo) no del pobre ente cinematográfico maltraducido como el muñeco diabólico.
En su libro Lullaby, Chuck -en boca de su persobaje principal, Streator -especifica que el problema con las historias es que nos las cuentan al tiempo en que ya pasaron.
Lo mismo con los blogs.
Ahora mismo escribo desde un "ciber" nefasto. A 20 minutos de retraso. Igual que Streator persiguiendo a Mona con una semana de retraso.
De alguna forma, yo también persigo a Mona.
El punto es que me siento sumamente mal. Y acabo de hacer algo que siempre quise hacer pero ahora me siento aún más mal por ello.
He quedado como un total imbécil. Y patético. Pero no puedo hacer nada al respecto.
El daño está hecho.
Sólo lo empeoro con esto. Pero de alguna forma, es lo mejor que puedo hacer.
Al menos para matar tiempo.
¿qué va a pasar después?
No quiero pensar en ello.
No quiero levantar el auricular.
Ni siquiera quiero pensar en ello.
Odio este maldito mundo.
Sólo quiero irme a casa.
Y desaparecer por siempre.
Lo primero es posible, sólo requiere un poco de tiempo.
Lo segundo no.
Y he ahí el problema.
Es sólo que hay cosas que no tolero o no quiero ver.
Supongo que por eso huí.